"Hack This (Please)" es un interesante artículo de Andy Kessler en el Wall Street Journal (encontrado vía del.icio.us).
Cada vez más los productos que compramos incorporan elementos digitales o electrónicos, por lo tanto tienen procesadores integrados, con código, que los hacen potencialmente modificables. Kessler pide a las empresas que no se limiten a vender productos finalizados donde la empresa es quien decide lo que el producto hace o puede hacer, sino que dejen en manos de los propios consumidores hacer lo que quieran con ese producto, para personalizarlo o ampliar su potencial.
"When you ship a product, it should be the starting point of what it can do, not the end."
Evidentemente no todos los consumidores quieren 'hackear' sus aparatos, pero la idea es no cerrar puertas sino ofrecer las herramientas e información necesarias para que los geeks le metan mano al producto. De hecho, para el fabricante es una vía de innovación a considerar, tener una especie de departamento de I+D que encima paga e incorporar sus proyectos, porque no, en sus futuras versiones.
El autor habla de modificar móviles, aspiradoras y coches. Otros ejemplos podrían ser los emuladores de videocónsolas en cámaras digitales, autoradios MP3, linux en la PS2, o modificaciones del Aibo de Sony. El propio autor tiene otro artículo en una línea parecida que pide adoptar este modelo para solucionar el problema de la industria discográfica : "The Music Industry Needs Hackers, Not Lawyers".
Creo que pese a que la idea de fondo es muy buena y habrán empresas que verán el potencial de esta estrategia, en los productos de consumo esta tendencia va a tener una adopción limitada. En cambio es lógico que esto explote en el otro sector donde se está aplicando una filosofía muy parecida y donde el beneficio a corto plazo es mucho más claro : los webservices en internet. Con ellos los usuarios más avanzados pueden aprovechar sus sites preferidos para ofrecer servicios muy concretos (Googlealert), ayudar a vender más los productos de tiendas online (Pricenoia), o ampliar la funcionalidad y adopción de nuevos proyectos en esta otra internet que está empezando a surgir (del.icio.us, shareid, tecnorati).
Ciertamente si quieren tener no solamente clientes sino auténticos predicadores, el secreto está en buscar la implicación en el producto o servicio ofrecido. Y para ello nada mejor que ofrecer las herramientas necesarias a los prescriptores de tecnología, los geeks.








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